Versiones BIM: saber cuál es el modelo vigente
La confusión de versiones puede hacer que una corrección se aplique sobre un archivo antiguo o que el equipo revise una entrega ya sustituida. Un sistema sencillo debe responder tres preguntas: qué contiene el archivo, qué estado tiene y quién puede utilizarlo para continuar el trabajo.
Separar número de versión y estado
El nombre del archivo puede incluir proyecto, contenido, fecha y revisión, siguiendo una convención breve. Evite acumular palabras como final, definitivo y último, porque no explican qué ocurrió entre dos entregas. Distinga el número de versión de su estado: recibido, en revisión, requiere cambios o aceptado para el uso acordado. Una versión nueva no está automáticamente aprobada. Mantenga un registro donde el equipo pueda comprobar quién la revisó y con qué observaciones antes de convertirla en la referencia para las siguientes tareas del proyecto.
Relacionar entradas, cambios y salidas
Cada entrega debe poder vincularse con el paquete de planos utilizado y con las instrucciones recibidas después. Si el estudio cambia una planta mientras se modela otra, identifique qué revisión corresponde a cada nivel. Conserve una lista breve de cambios para no obligar al revisor a descubrirlos comparando visualmente todo el edificio. Cuando se entreguen Revit e IFC, indique qué exportación corresponde a qué archivo de trabajo. Un IFC nuevo junto a un Revit anterior puede transmitir información incompatible si no existe esta relación explícita.
Evite sobrescribir silenciosamente un archivo ya distribuido. Una modificación pequeña puede afectar a quien lo utilizó como referencia; asigne una revisión reconocible y explique el cambio para que los destinatarios decidan si necesitan actualizar también su propio trabajo relacionado.
- Nombre y revisión coherentes en todos los archivos.
- Estado de revisión separado de la fecha de entrega.
- Paquete de entrada y cambios asociados.
- Una ubicación reconocible para la versión de trabajo vigente.
Cerrar el circuito de sustitución
Cuando se apruebe una nueva versión, comunique que sustituye a la anterior para el uso previsto y conserve el historial sin mezclarlo con la carpeta activa. Si una exportación se comparte con colaboradores, registre quién recibió qué archivo para poder informar de cambios relevantes. La plataforma incluida en BIM12 forma parte de la oferta de AEVON, pero el estudio necesita igualmente un criterio interno de aprobación. Ninguna herramienta puede decidir por el equipo qué entrega ha sido revisada ni qué información debe considerarse suficientemente confirmada.
Un buen control de versiones combina nombres comprensibles, estados claros y un registro breve de cambios. Establezca dónde se encuentra la referencia vigente y quién la aprueba. Así cada persona podrá continuar el proyecto sabiendo qué información está utilizando.
Contenido orientativo: el alcance de cada proyecto se confirma antes del encargo.